Una carta para ti, a propósito del Amor y la amistad
La carta que quise entregarte, también la que recibí por error de destinatario:
1
… Cuantas veces he querido tenerte en mis brazos,
expresarte este bello sentimiento que me quema por dentro
lejana amante,
el licor que recorre mis venas es tu amor que me embriaga,
es el ensueño de tu boca tomándome,
He mirado a través de la ventana, solo, con ésta penumbra,
me ha atropellado tu recuerdo para sucumbir en el instinto,
He querido gritar a todos los vientos cuanto te quiero,
he querido callar éste silencio por miedo a los tuyos,
el éxtasis que me produce el amarte sólo es comparable
al placer del marino que siente sobre su cara
la sal húmeda del mar cuando zarpa de un puerto.
Mirando ese amplio cielo blanco, tras la calma que deja la tormenta,
suelo recordar, Amada mía, la candidez de tu voz;
la nostalgia me invade al no disfrutar de tu compañía,
ahora me llega la negra noche, su luz lo nubla todo,
la esperanza de un reencuentro nos llega de repente,
yo desprendo la hoja del calendario, deseoso de un mañana,
para así buscarte de nuevo, encontrarte de nuevo,
Amada mía.
CESAR LORQU.
2
Supongo que a esta hora estarás trabajando,
espero lo estés haciendo con la cálida sensación
de hacer lo que te gusta hacer y de la mejor
manera posible, buscando ayudar y servir
a la gente que te necesita.
Casi puedo verte, tu sonrisa cómplice y disimulada
y un cansancio tenue que te hace pensar
en desistir ya de la tarea, pero una responsabilidad
que no te permite hacerlo.
Y, a veces, cuando algún pensamiento,
romántico o libidinoso llegue a tu mente,
tal vez te contraigas y sientas algo de escalofrío,
y, talvez, al cerrar los ojos o mirar al horizonte,
pensés en mí, así como lo hago yo ahora,
con el calor del clima actual, pero el frío de
la distancia y con la ausencia de todos estos
días que están y estarán enrarecidos por el anhelo
de encontrarnos, pero, el entendimiento de que todo
es temporal, me dará la tranquilidad para saber
esperar.
Hoy, entonces, la nostalgia de verte me obliga
a escribirte para tenerte más cerca.
...Siempre tuya (o).
ANÓNIMO.


...Señorita: Usted y yo nunca fuimos presentados, pero tengo la esperanza de que me conozca de vista. Voy a darle un dato: yo soy ese tipo despeinado, de corbata moñita y saco a cuadros, que sube todos los días frente a Villa Dolores en el 141 que usted ya ha tomado en Rivera y Propios. ¿Me reconoce ahora? Como quizá se haya dado cuenta, hace cuatro años que la vengo mirando. Primero con envidia porque usted venía sentada y yo en cambio casi a upa de ese señor panzudo que sube en mi misma parada y que me va tosiendo en el pescuezo hasta Dieciocho y Yaguardón. Después con curiosidad, porque, claro, usted no es como las otras: es bastante más gorda. Y por último con creciente interés porque creo modestamente que usted puede ser mi solución y yo la suya.
ResponderEliminarCARTA DE AMOR POR M. BENEDETTI.
Imperfecto como no hay 2, tabú para algunos a quienes les da terror hablar de lo que sienten, entonces la emprenden contra quién si lo hace de natural. No quiero que te vuelvas mi fan, no quiero que me valores como algo tuyo, solo quiero que entiendas que lo que se dice y se expresa no puede llevarte a que ames u odies a otro. Es eso solamente, abre los ojos, el mundo está esperando por ti.